POLÍTICA

Manini Ríos acusó a Vázquez de canalla, débil e irresponsable

El hecho no tiene antecedentes, al menos desde que se reinstaló la democracia en 1985. Guido Manini Ríos Stratta fue el comandante en jefe del Ejército de los últimos dos gobiernos del Frente Amplio. Al ser destituido por el presidente Tabaré Vázquez en marzo de este año, decidió intentar volver al poder, esta vez, a través de la política. Quiere pelear las elecciones nacionales para “oxigenar” el sistema político e impulsar una “verdadera democracia” en el Partido Cabildo Abierto.

Así lo declaró ayer en conferencia de prensa al oficializar su candidatura hacia las elecciones nacionales. Su ingreso a la carrera electoral se da en momentos en que es cuestionado por el gobierno y el Frente Amplio.

El oficialismo sostiene que encubrió delitos cometidos por José “Nino” Gavazzo confesados ante un Tribunal de Honor. Por eso el militar ahora retirado salió a la ofensiva en su primer discurso partidario y acusó al primer mandatario de irresponsable, de canalla y de demostrar debilidad.

El acto.

Manini Ríos aceptó ayer en plena conferencia el ofrecimiento del exescribano de Presidencia Guillermo Domenech y se convirtió en una nueva alternativa electoral, la última en esta carrera hacia la Presidencia de la República.

Lo hizo ante una sala colmada de personas en el Hotel Ibis y ante la atenta mirada de militares retirados, dirigentes políticos y hasta algún que otro “empresario independiente”. Sin embargo, quienes más sorprendieron con su presencia ayer fueron Gonzalo Ferreira Sienra (hijo del histórico líder blanco Wilson Ferreira Aldunate) y Eduardo Radaelli, un exmilitar que fue procesado y condenado en Chile por el secuestro y muerte en Uruguay de Eugenio Berríos, el químico que trabajó para la dictadura chilena.

Manini llegó al hotel acompañado por su esposa, Irene Moreira, edila de Artigas por el sector del Partido Nacional que apoya la candidatura de Luis Lacalle Pou. Saludó a los presentes y se dirigió al atril para probar el micrófono. El clima era de festejo, de alegría, pero también de ansiedad por ver a Manini representando una nueva alternativa electoral. Sin embargo, no todo fue una fiesta.

“No, para, para, tengo derecho, es una mentira, no son preguntas”, espetó uno de los presentes a este periodista cuando preguntó a Manini por qué no había trasladado al presidente Tabaré Vázquez el resultado de las actas del Tribunal de Honor en las que Gavazzo admite que desapareció el cuerpo del extupamaro en aguas del río Negro, según publicó El Observador.

Manini no titubeó en contestar ante un agitado público que cuestionaba unánimemente la pregunta de El País. El excomandante tildó a la investigación de El Observador como una “tergiversación intencional”, se despachó contra el presidente Vázquez y denunció que todo es una campaña de enchastre hacia su candidatura política.

“Me duele que el presidente quiera eludir sus responsabilidad (se oye una ovación) actuando con total ligereza de procedimiento. Relevar a un Tribunal de Honor que hizo lo que tenía que hacer porque le comunicó a sus superiores lo que estaba haciendo. Y al relevar un Tribunal de Alzada que ni siquiera trató el caso del escándalo que fue motivo del artículo periodístico”, señaló Manini.

Pero las críticas hacia el presidente por no leer las actas del Tribunal de Honor fueron más duras que eso: “Me duele muchísimo la forma canallesca en la cual fue cesado el ministro de Defensa Nacional que está gravemente enfermo. El señor presidente firmó la homologación sin haberla leído, eso es grave; pero en realidad creo que a quien debía haber relevado era a otros y no a los mandos intermendios de las Fuerzas Armadas”, añadió. Para Manini, la actitud de Vázquez de cesar a la cúpula de Defensa y a los mandos del Ejército fue un acto de “debilidad”. Vázquez “quiso demostrar firmeza, pero solo mostró debilidad al cobrar al grito de una tribuna condicionada que lo único que quiere es hacerle daño a las Fuerzas Armadas”, remató el excomandante que si bien dejó ver su rechazo a la consulta periodística, demostró que tenía todas las intenciones de dar a conocer su versión de los hechos.

Paralelamente, Manini Ríos consideró que detrás de la confesión de Gavazzo, que señaló no es nueva, hay intenciones meramente políticas. “Creo que hay algo más y me refiero a la oportunidad en la cual sale este artículo (la nota de El Observador) y comienza toda esta tormenta escandalosa en los últimos días en nuestro país”.

 

Fuente: El País.-

 

 

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