La organización Mar Libre de Petroleras convoca a una cadena humana por el mar, que se realizará este martes 6 de enero de 2026, a las 18.00 horas, en la Rambla de Piriápolis y Playa Hermosa, como parte de una movilización nacional en defensa del ecosistema marino.
En diálogo con el programa “Radio con Todos” de RBC, la activista Agustina Meloto señaló que la situación actual “es bastante compleja” y responde a “un acuerdo ilegítimo, sin participación ciudadana”.
“La realidad es que no deberíamos estar atravesando esta situación. Todo esto se basa en contratos privados sin legitimación social, donde la ciudadanía y las instituciones que deberían velar por los recursos naturales no tuvieron participación alguna”, expresó.
Meloto cuestionó además el rol del Ministerio de Ambiente, al afirmar que la evaluación de impacto ambiental se realizó únicamente sobre la prospección sísmica, sin considerar el impacto de una eventual explotación petrolera. “Es como analizar solo la mitad de un proyecto y no su totalidad”, sostuvo.
Advirtió que, de confirmarse la existencia de hidrocarburos, el proceso derivaría inevitablemente en explotación petrolera. “Lo que deberíamos estar discutiendo como país es si queremos transformarnos de un país natural a un país petrolero”, planteó.
En ese sentido, afirmó que hablar de ecología es hablar de vida: “Dependemos del aire, del agua y de la tierra para vivir. Todo eso es irreemplazable, y sin embargo lo estamos poniendo en riesgo por intereses económicos que nada tienen que ver con la supervivencia”.
Meloto señaló que la experiencia internacional demuestra que la extracción petrolera provoca daños irreversibles en los ecosistemas marinos. “No existe un solo lugar del planeta donde haya habido explotación petrolera sin una destrucción total del ecosistema durante décadas o siglos”, afirmó.
También expresó su preocupación por la cesión de áreas marítimas: “Estamos hablando de entregar el 60 % del mar uruguayo, un territorio que es incluso mayor que el terrestre. ¿A quién beneficia eso realmente? ¿Al país o a grandes intereses extranjeros?”, cuestionó.
La activista comparó la situación con otros modelos extractivos, como la forestación, señalando su bajo impacto en empleo y sus consecuencias ambientales a largo plazo. Además, advirtió que la industria petrolera requeriría tecnología y personal extranjero, poniendo en duda las promesas de generación de empleo y reducción del precio de los combustibles.
“¿Dónde está escrito que la nafta será más barata? ¿Quién firmó ese compromiso?”, preguntó.
Finalmente, Meloto subrayó que se trata de un tema que atraviesa a toda la sociedad:
“Esto no tiene que ver con partidos políticos ni ideologías. Tiene que ver con la identidad de un país natural y con el futuro de las próximas generaciones. En un país del tamaño de Uruguay no hay lugar para convivir con una maquinaria de destrucción de esta magnitud”, concluyó.









