El histórico buque escuela Bark Europa arribó a Piriápolis y permanecerá hasta el 12 de diciembre

El histórico buque escuela Bark Europa arribó a Piriápolis y permanecerá hasta el 12 de diciembre

El buque escuela de vela Bark Europa arribó al Puerto de Piriápolis el 8 de diciembre de 2025 y, en principio, permanecerá amarrado hasta el día 12.

El Europa fue construido en 1911 en el muelle Stülcken de Hamburgo, Alemania. Su nombre original era Senator Brockes y fue encargado por el Estado de Hamburgo para cumplir funciones como buque faro en el río Elba.

1911: El nacimiento del Senator Brockes
La historia del Bark Europa comienza en el astillero Stülcken, donde fue construido bajo el número 409. Destinado a operar como buque faro en la posición Elbe 4, recibió el nombre del poeta y escritor alemán Barthold Heinrich Brockes, quien integró el Senado de Hamburgo en 1720. Los planos originales, conservados en el Museo Marítimo de Bremerhaven, muestran un robusto sistema de cabrestantes y cadenas que recorrían la cubierta hasta la mitad del barco, sector donde actualmente se ubica la cocina.

En sus primeros años contaba únicamente con velas de tormenta y operaba al norte de Möttelgrund, fondeado en un punto donde los veleros solían requerir asistencia de remolcadores y mareas altas para navegar hacia Hamburgo. La cubierta de proa ya estaba instalada; la cubierta elevada de popa se incorporó posteriormente, cuando el buque pasó a ser utilizado como nave de entrenamiento en los Países Bajos.

1914–1918: La guerra y la posición Elbe 3
Entre 1911 y 1914 cumplió funciones como ELBE 4. Durante la Primera Guerra Mundial fue retirado a Cuxhaven, al igual que otros buques faro, con el fin de dificultar la navegación aliada. En esa etapa carecía de motor, generador y electricidad; era iluminado inicialmente con lámparas de aceite y luego de gas. Su tripulación oscilaba entre 12 y 16 hombres. Tras la guerra fue asignado a la posición ELBE 3, al norte de la isla de Neuwerk, donde permaneció durante décadas.

El casco reforzado para hielo resultaba vital en las duras condiciones del río Elba, entonces mucho más frío que en la actualidad. Los buques faro debían ser capaces de resistir el hielo e incluso contaban con velas para retirarse en caso de condiciones extremas.

1937–1970: Reconversión y pruebas de navegación
En 1937 el ELBE 3 fue reacondicionado para alojar a 10 pilotos adicionales. En la década de 1970, y ya como buque faro de reserva (P8), se utilizó frecuentemente para probar equipamiento de navegación moderno. Aunque aún sin motor, ya disponía de un generador eléctrico.

1986: Una nueva vida en Zaandam
En 1986 comenzó una nueva etapa cuando Harry Smit adquirió el casco con la intención de transformarlo en un velero completamente operativo. La restauración, que demandó ocho años en astilleros de Ámsterdam y Zaandam, integró piezas recuperadas de dragaminas, transbordadores y embarcaciones fluviales. Con la colaboración de profesionales como Hoek Design, George Ording y Piet Dekker, junto con objetores de conciencia que siguieron apoyando el proyecto, Smit logró reconstruir el buque como una barca clásica certificada internacionalmente.

En primera instancia se proyectó su utilización por la Landmark School de Massachusetts para formación de jóvenes con dislexia, pero ese plan no prosperó. Finalmente, en 1994 renació oficialmente como Bark Europa, con capacidad para 64 tripulantes en régimen de buque escuela.

1994: El renacimiento del EUROPA
Con el tiempo, el Europa se convirtió en un ícono marítimo, participante habitual de grandes eventos náuticos como Sail Amsterdam en 1995, 2000, 2005, 2015 y 2025. A fines de los años noventa se sumaron nuevas velas y, en 2000, comenzó a realizar travesías globales.

2000: Viajes alrededor del mundo
Entre 2001 y 2003 realizó uno de sus viajes más célebres, navegando por el Pacífico hacia Japón y Corea. Regresó por la costa oeste de Norteamérica, cruzó el Cabo de Hornos por primera vez y cerró su vuelta al mundo en Saint-Malo (Francia).

En 2013 protagonizó otra circunnavegación junto a los veleros holandeses Oosterschelde y Tecla. Su reputación creció especialmente tras el desafío “De Hoorn al Cabo de Hornos” en 2015, en conmemoración del 400 aniversario del célebre cabo.

Desde 2000 realiza expediciones regulares a la Antártida, donde continúa operando cada verano austral.

2020: Navegando en tiempos de pandemia
En 2020, en pleno confinamiento global por la COVID-19, el Europa emprendió una travesía extraordinaria: zarpó de Ushuaia el 27 de marzo con solo 19 tripulantes —11 mujeres y 8 hombres de 11 nacionalidades— que no pudieron regresar por vía aérea. Recorrió 10.000 millas náuticas y regresó a Scheveningen el 17 de junio, completando una cuarentena de 81 días en alta mar.

2024 en adelante: Un legado vivo
Desde buque faro hasta buque escuela de alcance global, la historia del Bark Europa es un ejemplo de transformación, resiliencia y espíritu aventurero. Además de sus travesías y festivales, su mayor legado es el impacto formativo en quienes navegan a bordo, desarrollando habilidades técnicas, trabajo en equipo y una profunda conexión con el mar.

Leave a comment

Send a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *