SALUD

Hemocentro de Maldonado multiplicó por ocho la cantidad de donantes en nueve años

El Hemocentro de Maldonado es un servicio regional de donación y tratamiento de sangre que comprende toda la zona este: Cerro Largo, Treinta y Tres, Rocha, Lavalleja y Maldonado. Centraliza la atención a donantes y procesa los principales derivados: glóbulos rojos, plaquetas, plasma fresco y crioprecipitado. Gracias a medidas como campañas de comunicación, la cifra de donantes anuales varió de 3.000 en 2009 a 25.000 en 2018.

Este centro, dependiente de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) y creado el 20 de octubre de 2009, cumplió diez años de funcionamiento. El servicio incluye las extracciones, el estudio de la sangre y la obtención de hemocomponentes, glóbulos rojos, plasma fresco, plaquetas y crioprecipitado.

Por su carácter regional, asiste a centros de Cerro Largo, Treinta y Tres, Rocha, Lavalleja y Maldonado. En el caso del departamento fernandino, abastece a los cinco centros asistenciales públicos y privados de la zona (sanatorios San Carlos, Mautone y Cantegril, hospitales de Maldonado y de San Carlos).

Según explicó el director del hemocentro, Jorge Curbelo, hace unos años, cada uno disponía de su propio banco y, al no haber coordinaciones, en algunos casos se desechaba sangre sobrante y, en otros, era necesario solicitar sangre donaciones para paliar el déficit. Por otra parte, destacó que hacía diez años que la cifra de donantes en todo el departamento no llegaba a 3.000 donantes por año y que, en 2018, sin embargo, acudieron 25.000 personas. El 60 %, donantes que ahora concurren con periodicidad.

En entrevista con la Secretaría de Comunicación Institucional, el especialista aseguró que con cada donación se puede beneficiar a cuatro personas y consideró muy importante contar con los diferentes hemoderivados. Los glóbulos rojos se destinan a pacientes con anemia o sangrado masivo; el plasma fresco, a aquellos con problemas de coagulación; las plaquetas, a pacientes con problemas de coagulación o bajo tratamiento de quimioterapia o radioterapia que afecta su médula y requieren un soporte externo, y el crioprecipitado, a personas hemofílicas o con falta de fibrinógeno.

Para optimizar el excedente de plasma, se lo envía a una planta de fraccionamiento en Córdoba, Argentina, con la que Uruguay concretó un acuerdo. De allí se obtienen hemoderivados como albúmina, gamaglobulina y factores de la coagulación, de alto costo en el mercado farmacéutico. En 2018, lo producido de ese plasma le implicó a ASSE un ahorro de 1,5  millones de dólares.

El hematólogo explicó que, en general, fuera de la regional este, en cualquier banco de sangre la única forma de obtener el recurso es mediante el donante exigido, es decir, el que asiste ante una internación o intervención quirúrgica de un familiar o allegado. No obstante, puntualizó que el centro multiplicó por ocho la cantidad de donantes, porque decidió invertir en comunicación para fomentar esta práctica y resaltar que el servicio cuenta con las comodidades y la tecnología para garantizar todas las etapas del proceso y un máximo aprovechamiento del recurso.

“Somos la reserva más grande que tiene Uruguay en materia de sangre”, indicó Curbelo, quien aseguró que, en cuanto a tecnología, este servicio (serología, inmunomatología y fraccionamiento) es comparable a dos de los principales en el mundo: el de Barcelona y el de Valencia, con los que el Hemocentro de Maldonado suscribió un convenio hace siete años para capacitar a su personal. En el mismo sentido, Curbelo ponderó la labor conjunta con la Fundación Hemovida.

 

 

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