Rocha declaró su cielo oscuro natural patrimonio departamental y aprobó normativa para protegerlo

Rocha declaró su cielo oscuro natural patrimonio departamental y aprobó normativa para protegerlo

La Junta Departamental de Rocha aprobó por unanimidad una normativa que declara al cielo oscuro natural patrimonio departamental y establece medidas para reducir la contaminación lumínica en el territorio.

La iniciativa, impulsada por la Intendencia de Rocha, crea la Ordenanza de Protección del Cielo Oscuro Natural y convierte al departamento en pionero en Uruguay en contar con una normativa específica para preservar sus cielos nocturnos.

Además, a partir de una gestión de la Comisión Departamental de Patrimonio, los cielos oscuros de Rocha fueron declarados Patrimonio Natural Cultural Intangible Departamental, incorporando el cielo nocturno al patrimonio reconocido y protegido por el departamento.

La normativa alcanza a todo el territorio de Rocha y establece diferentes niveles de protección según las características y calidad del cielo nocturno. Las categorías incluyen zonas de máxima protección, alta protección, protección moderada y protección menor.

También se prevé la creación de reservas de cielo oscuro en lugares de especial valor para la observación astronómica.

El director de Ordenamiento Territorial del Gobierno Departamental de Rocha, Santiago Martínez, señaló que la aprobación de la normativa es el resultado de varios meses de trabajo para establecer criterios técnicos y mecanismos de control de la iluminación artificial.

“Hoy Rocha da un paso importante para seguir cuidando su ambiente, su paisaje y la posibilidad de disfrutar de un cielo nocturno que es parte de nuestra identidad”, expresó.

Por su parte, el intendente Alejo Umpérrez destacó que la iniciativa busca preservar los cielos nocturnos como patrimonio natural intangible.

Nuevos criterios para la iluminación

La ordenanza establece criterios para la iluminación exterior y busca reducir la emisión innecesaria de luz hacia la atmósfera.

Las medidas contemplan la temperatura de color de las luminarias, la dirección de la luz, el tiempo de funcionamiento y la intensidad del alumbrado.

En las zonas de máxima protección, las lámparas no podrán superar los 2.700 Kelvin. Además, no se instalará alumbrado público y la iluminación exterior privada quedará limitada a situaciones justificadas y bajo determinadas condiciones técnicas.

La normativa también prevé el uso de sensores de movimiento, regulación de intensidad y sistemas de dimerizado.

En las zonas de alta protección, las luminarias públicas no podrán superar los cinco metros de altura.

La iniciativa abarca aspectos ambientales, territoriales, energéticos, de biodiversidad y turísticos, y busca preservar el cielo nocturno como parte del paisaje y del patrimonio de Rocha.

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