El ministro del Interior, Carlos Negro, confirmó que recibió una nueva amenaza de muerte y aseguró que el hecho no alterará el trabajo de su cartera. “Las amenazas siempre son algo bastante feo de escuchar (…) pero después de más de 30 años de carrera no es la primera que recibo y no cambia el rumbo ni el trabajo de mi gestión ni de la de mi equipo”, expresó en rueda de prensa.
Consultado sobre el tenor de la amenaza, Negro señaló que este tipo de mensajes “suelen provenir de personas vinculadas al crimen organizado” y que quienes las realizan suelen tener en su prontuario delitos graves. “No cambia el denominador común”, añadió. Sobre si la persona está identificada, el ministro prefirió no dar detalles: “No puedo hablar porque soy el denunciante, porque hay una investigación en curso y prefiero no hablar de eso”.
La situación también afecta a la fiscal de Corte, Mónica Ferrero, quien informó a legisladores sobre las amenazas recibidas. Ambos jerarcas ya declararon ante Fiscalía. No es la primera vez que enfrentan este tipo de hostigamiento: Ferrero sufrió un atentado en su domicilio en setiembre de 2025, cuando personas ingresaron por la azotea, realizaron disparos y detonaron un artefacto explosivo. En aquel episodio no hubo heridos, pero derivó en múltiples imputaciones y condenas.
Respecto a posibles cambios en el resguardo de los fiscales, Negro indicó que el proyecto de rendición de cuentas ya fue enviado por el Ministerio y obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados. Cualquier modificación, dijo, corresponde ahora al Poder Legislativo y no a la cartera.
El senador colorado Andrés Ojeda sostuvo que quienes profieren las amenazas son “personas condenadas por homicidios especialmente agravados”. El legislador reclamó “lograr una efectiva protección de los fiscales en todo el país” y que el tema “se discuta por fuera del presupuesto”, ya que “en todos lados hay narcos, en todos lados hay bandas, y los fiscales están muy regalados”.
En otro tramo de la conferencia, el ministro se refirió a la intención de conformar una guardia específica para espectáculos deportivos, contemplada en el Plan Nacional de Seguridad Pública. Explicó que el ingreso de la Policía a los estadios no es una novedad cuando las circunstancias lo ameritan, y recordó que ocurrió incluso en el último clásico.
La guardia especial busca evitar que los recursos de patrullaje y vigilancia en Montevideo y el área metropolitana se resientan cada vez que hay un partido de envergadura. Estará integrada por funcionarios eventuales para controlar costos y se trabaja en coordinación con la Asociación Uruguaya de Fútbol. Además, el Ministerio envió un decreto al Poder Ejecutivo para reforzar el acatamiento de las órdenes de no ingreso a estadios para personas que generalmente figuran en una lista negra, y para que la AUF incremente la tecnología de detección de personas impedidas de ingresar.
Negro aclaró que la unidad especial policial podrá actuar dentro o fuera de las tribunas según la coyuntura, y que probablemente sustituya funciones que hoy cumplen empresas privadas de vigilancia. Insistió en que no se trata de un “retorno” de la Policía a las tribunas, sino de una herramienta que ya se utiliza cuando es necesario.
Finalmente, ante el pronóstico del senador Ojeda de que el período terminará con la mayor cantidad de homicidios de la historia, Negro respondió que se trata de una opinión que escucha con respeto, pero recordó que el gobierno anterior dejó el registro más alto de homicidios, con 132 casos más que el período previo.
diarioLaR
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