Un tribunal de Oslo condenó este lunes a cuatro años de prisión a Marius Borg Hoiby, hijo de la princesa heredera de Noruega, Mette-Marit, tras declararlo culpable de dos violaciones y absolverlo de otras dos acusaciones del mismo delito.
La sentencia también incluye cargos por maltrato repetido contra una expareja, amenazas e infracciones de tránsito.
Hoiby, de 29 años, se enfrentaba a 40 cargos y a una pena máxima de 16 años de prisión. La fiscalía había solicitado una condena de siete años y siete meses, mientras que la defensa pidió su absolución por los cargos de violación y una pena menor por otros delitos que el acusado había reconocido.
Por motivos de salud no especificados, Hoiby, que permanece en prisión preventiva desde febrero, siguió la lectura del fallo por videoconferencia desde la cárcel.
Tras conocer la sentencia, sus abogados anunciaron que apelarán las condenas por los delitos de violación y maltrato a una expareja.
El fiscal Sturla Henriksbo calificó la pena como “larga y severa” y sostuvo que el fallo demuestra que nadie está por encima de la ley.
Durante el proceso, Hoiby reconoció algunos delitos, entre ellos el transporte de 3,5 kilogramos de marihuana, lesiones físicas y amenazas, aunque negó las acusaciones más graves.
Según la acusación, las violaciones ocurrieron entre 2018 y 2024 tras reuniones en las que había consumido alcohol y estupefacientes.
El caso salió a la luz en agosto de 2024, cuando Hoiby fue detenido por una presunta agresión contra su pareja en Oslo. Posteriormente, otras denuncias y testimonios ampliaron la investigación.
Aunque no forma parte oficialmente de la familia real, el caso ha generado repercusiones en la opinión pública y ha afectado la imagen de la monarquía noruega.
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