Groenlandia: el deshielo que redefine el clima y la geopolítica mundial

Groenlandia: el deshielo que redefine el clima y la geopolítica mundial

La acelerada pérdida de hielo en la isla más grande del planeta no solo eleva el nivel del mar y altera los patrones climáticos, sino que también abre nuevas rutas comerciales y despierta el interés estratégico de las principales potencias mundiales.

El destino de Groenlandia, la isla más grande del mundo, tiene una importancia crucial para miles de millones de personas. La razón es una pérdida acelerada y alarmante: el hielo.

La mayor parte de la superficie de Groenlandia —unos dos millones de kilómetros cuadrados— está cubierta por una extensa capa de hielo que se derrite rápidamente como consecuencia del calentamiento global, particularmente intenso en las regiones polares. Este proceso tiene profundas implicancias para la estabilidad del clima del planeta.

Según un artículo publicado en The New York Times y firmado por la periodista Somini Sengupta, el principal factor detrás de este fenómeno es la quema de combustibles fósiles como carbón, petróleo y gas. Estas emisiones han elevado las temperaturas globales, con un impacto especialmente marcado en el Ártico, que se calienta al menos el doble de rápido que el resto del mundo.

A medida que el Ártico se calienta y el hielo retrocede, emergen nuevas rutas comerciales y se amplía el acceso a valiosos recursos minerales, muchos de ellos clave para las tecnologías de energía limpia. Este nuevo escenario ha convertido a la región en un objetivo estratégico para las principales potencias mundiales, un hecho que no ha pasado desapercibido para el expresidente estadounidense Donald Trump.

“Su interés en Groenlandia es una admisión de que el cambio climático es real”, afirmó John Conger, exfuncionario del Pentágono durante la administración Obama y actual asesor del Centro para el Clima y la Seguridad.

Funcionarios de la administración Trump, que en reiteradas ocasiones han expresado interés en controlar el territorio, tienen previsto reunirse con autoridades de Groenlandia y Dinamarca. En ese contexto, hay al menos tres aspectos clave relacionados con el clima global que merecen atención.

El hielo y sus consecuencias

En los doce meses finalizados el 31 de agosto de 2025, Groenlandia perdió aproximadamente 105.000 millones de toneladas métricas de hielo, según datos del Instituto Meteorológico Danés publicados por Carbon Brief. Este fenómeno no es aislado: la capa de hielo groenlandesa se ha ido adelgazando de forma sostenida durante los últimos 29 años.

Un estudio publicado en la revista Nature indica que entre 1985 y 2022 la superficie helada se redujo en casi 2.000 millas cuadradas.

El deshielo incrementa el volumen de agua dulce que llega a los océanos, elevando el nivel del mar y generando riesgos crecientes para las zonas costeras de todo el mundo. Desde 1993, el nivel medio del mar ha aumentado unos diez centímetros.

Aunque resulta imposible que toda la capa de hielo de Groenlandia se derrita en este siglo, los científicos estiman que, de ocurrir, el nivel del mar podría elevarse entre 7 y 7,4 metros, lo que agravaría inundaciones, marejadas y tormentas costeras.

“Groenlandia está en una trayectoria imparable hacia el derretimiento”, advirtió Sarah Das, glacióloga y científica emérita del Instituto Oceanográfico Woods Hole.

La pérdida de hielo marino también reduce la capacidad de la superficie terrestre para reflejar la radiación solar, lo que provoca una mayor absorción de calor por parte del océano y acelera aún más el calentamiento. Además, investigaciones recientes sugieren que el deshielo groenlandés contribuye a ralentizar importantes corrientes oceánicas, con potencial impacto incluso en los patrones climáticos del hemisferio sur.

Las riquezas de Groenlandia

Groenlandia, territorio semiautónomo de Dinamarca, alberga una gran variedad de minerales estratégicos, como grafito, zinc y tierras raras, fundamentales para la transición energética. De hecho, gran parte de las materias primas consideradas esenciales por la Unión Europea se encuentran en este territorio.

El grafito, por ejemplo, es clave para la fabricación de baterías, y actualmente China domina el mercado mundial de este recurso. Algunos aliados de Trump han invertido en proyectos mineros en Groenlandia y zonas cercanas.

No obstante, la explotación minera enfrenta importantes obstáculos debido al hielo y a las regulaciones ambientales. El gobierno de Groenlandia, por ejemplo, ha prohibido la extracción de uranio por los riesgos ecológicos que implica.

En cuanto al petróleo, durante más de cinco décadas distintas compañías han intentado explorar las aguas árticas frente a la costa groenlandesa. Sin embargo, en 2021 el gobierno anunció que dejaría de otorgar licencias de exploración, citando razones climáticas, ambientales y económicas.

Nuevas rutas de navegación

El calentamiento del Ártico ya genera dificultades para los habitantes de Groenlandia. El derretimiento del hielo vuelve menos profundos algunos puertos, mientras que la degradación del permafrost amenaza carreteras e infraestructuras.

Al mismo tiempo, el cambio climático está abriendo nuevas rutas marítimas en el norte del planeta. China ha manifestado un fuerte interés en una vía que reduciría significativamente el tiempo de navegación entre Asia y Europa. Pekín la denomina la “Ruta de la Seda Polar”, un corredor que bordea la costa norte de Rusia y que solo es navegable durante algunos meses al año.

Organizaciones ambientalistas advierten sobre los riesgos ecológicos del aumento del tráfico marítimo, en particular por las emisiones de carbono negro generadas por el uso de combustibles pesados.

La posibilidad de rutas más cortas ha impulsado una carrera por la construcción de rompehielos. Rusia lidera este sector, seguida por varios países miembros de la OTAN, como Canadá, Finlandia y Suecia.

Según John Conger, este escenario refuerza la necesidad de que Estados Unidos consolide sus vínculos con la OTAN, en lugar de generar tensiones con Dinamarca por Groenlandia. “Estados Unidos se fortalece formando parte de la OTAN. Tiene aliados con capacidad”, afirmó.

foto: Evgeniy Maloletka/Associated Press

Leave a comment

Send a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *