Juan Urdangaray, candidato a Alcalde de Pan de Azúcar por el Frente Amplio, destacó su compromiso con el municipio y la necesidad de abordar desafíos urgentes, como el saneamiento y la infraestructura.
Resaltó la importancia de gestionar recursos nacionales y priorizar obras locales mediante el presupuesto participativo, involucrando a la comunidad en la toma de decisiones.
Criticó la falta de inversión en problemas básicos (veredas, iluminación y calles) y enfatizó que el municipio requiere un cambio inmediato, con políticas que respondan a sus particularidades urbanas y rurales.
En una entrevista en el programa Radio con Todos de RBC, afirmó:
*”En primer lugar, es un enorme orgullo ser candidato en Pan de Azúcar y representar al Frente Amplio. Fueron los compañeros de las listas 2031 y 731, junto a sectores aliados, quienes me propusieron para este rol. Después de mucho reflexionar, acepté con firmeza y alegría. Es un gran desafío, pero estamos muy motivados y con altas expectativas.
En octubre, el Frente Amplio se consolidó como la primera fuerza política en Pan de Azúcar; en noviembre, incrementó su votación, y en marzo asumió un gobierno frenteamplista con una amplia representación local. Muchos vecinos de Pan de Azúcar ocupan cargos de responsabilidad a nivel nacional, lo que nos permite articular políticas públicas efectivas. No se trata solo de gestionar expedientes, sino de implementar soluciones concretas en el territorio y gestionar recursos para el municipio.
Pan de Azúcar enfrenta limitaciones presupuestarias, por lo que debemos buscar apoyo a nivel nacional, especialmente para obras urgentes como el saneamiento y la ampliación de redes. La inversión en infraestructura no puede esperar.
Además, el municipio tiene una particularidad: combina una extensa zona rural con un núcleo urbano densamente poblado. Nuestro plan de trabajo se divide en dos etapas: primero, resolver problemas cotidianos que afectan la dignidad de los vecinos, como la falta de veredas, la iluminación pública y el estado de las calles. Hay barrios enteros sin iluminación, lo que genera inseguridad, y calles llenas de pozos, mientras se priorizan obras en zonas alejadas.
Por eso, impulsaremos el presupuesto participativo, involucrando a organizaciones sociales y vecinos en la toma de decisiones. Pan de Azúcar debe decidir sobre sus prioridades, sin que estas sean impuestas desde Maldonado.”*