Se trata de una especie con la que hay que tener “especial cuidado” según señala la dirección de ambiente.
Esta presencia de dió en horas de la tarde a la altura de la parada 31.
El oceanógrafo Pablo Nuñez ,del Departamento de Gestión Ambiental,dijo que los pólipos defensivos de estos celenterados presentan toxinas más poderosas que sus parientes las agua vivas.
Sin embargo al igual que las cubomedusas que llegan a las costas uruguayas, no han tenido como resultado víctimas fatales.
Se recomienda de todas formas no manipularlas, ni aun muertas.
En caso de contacto, la bióloga Ana Martínez Goicochea dijo que se recomienda lavar bien con agua salada, tratando de sacar todos los tentáculos así no quedan cnidocitos.
No hay que lavarse nunca con agua dulce porque disparan más cnidocitos.
Otra opción es colocarse compresas de agua salada fría.
En caso de contacto con este tipo de especie es apropiado concurrir al médico.
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