Una charla con foco en este aspecto se llevará a cabo el 3 de diciembre a partir de las 17 horas en la Casa de la Cultura de Piriápolis.
Estará a cargo de las arqueólogas Laura Brum y Noelia Bortolotto con la organización del Círculo Ateitén Hué y el apoyo del Municipio de Piriápolis.
Se abordará la cosmovisión charrúa y el necesario cuidado del paisaje como elemento preservador de la identidad.
La Sierra de Las Ánimas debe su nombre a los indios charrúas que murieron en el área que fue refugio para este pueblo cuando los españoles llegaron a la región.
Divide las aguas de sus vertientes derivando las del Oeste hacia la cuenca del Arroyo Solís Grande y las del Este hacia la del Arroyo Pan de Azúcar.
El Grupo de Estudios y Reconocimiento Geográfico del Uruguay (G.E.R.G.U.) señala que esta sierra y otros relieves vecinos muestran rocas intrusivas y volcánicas diversas como basaltos, traquitas, pórfidos, riolitas y sienitas.
Aparecen bajo la forma de cantos rodados en las playas de Bella Vista, La Falda y Las Flores.
La Sierra de Las Ánimas, la de Minas, los cerros de Piriápolis y el Pan de Azúcar, han sido agrupados en una unidad geológica denominada “Formación Sierra de Ánimas”.
Se extiende en forma lineal de Norte a Sur por mas de 50 kms.
Su extremo Norte está en el departamento de Lavalleja (Abra de la Coronilla / Estación Verdún) y el límite Sur en Piriápolis.
Su gestación es del período Cámbrico.
La formación “Sierra de Ánimas” y las regiones que la rodean encierran la evolución del territorio de Uruguay y las poblaciones que allí se asentaron.
Información ampliatoria sobre la charla del 3 de diciembre se puede obtener por el mail circuloateitenhue@gmail.com
