La UEFA emitió un comunicado en el que manifestó su rechazo a la decisión de la FIFA de dejar en suspenso, durante un período de prueba de un año, la suspensión automática derivada de la tarjeta roja directa recibida por el delantero estadounidense Folarin Balogun durante el partido de dieciseisavos de final frente a Bosnia y Herzegovina.
En el documento, el organismo sostuvo que la resolución “cruzó una línea roja” y afirmó que la suspensión automática de un partido tras una expulsión es un principio establecido en el reglamento que “no admite excepciones”, especialmente durante un torneo en el que otros futbolistas cumplieron la sanción en situaciones similares.
La UEFA señaló que, cuando no se garantiza la aplicación de las reglas, se comprometen la integridad del juego y la credibilidad de la competición. Además, advirtió que la medida establece un precedente para el torneo en curso, ya que casos similares deberán recibir el mismo tratamiento.
El organismo también remarcó que el fútbol mantiene la confianza de millones de personas porque se juega con las mismas reglas en todo el mundo y sostuvo que una Copa del Mundo tiene consecuencias que trascienden el propio torneo.
Finalmente, la UEFA expresó su “incredulidad” ante una decisión que calificó de “sin precedentes, incomprensible e injustificable”.
foto: Phil Noble, Reuters
