La Justicia de Maldonado resolvió extender las medidas cautelares impuestas a un futbolista que en octubre pasado agredió a un árbitro tras la finalización de un encuentro deportivo. El ataque consistió en un cabezazo que le provocó al juez la fractura del tabique nasal y la pérdida de dos dientes.
El jugador había sido formalizado en noviembre por un delito de lesiones personales. En esa instancia se le impusieron varias restricciones: fijar domicilio, no salir del país, no comunicarse ni acercarse a la víctima en un radio de 500 metros y no concurrir a espectáculos deportivos.
La audiencia celebrada en la tarde de este lunes fue solicitada por la fiscal departamental de 3.er Turno, Ana Rosés, quien pidió la prórroga de estas medidas mientras continúa el proceso judicial.
Se mencionó la posibilidad de un acuerdo entre las partes, aunque por el momento las negociaciones no han prosperado. Según manifestó el abogado de la víctima, Sebastián Serrón Bon, las posiciones siguen siendo “muy distantes”.
Las restricciones permanecerán vigentes hasta el 8 de junio del presente año a las 15:30 horas, según lo resuelto por la sede judicial.
El episodio que dio origen al caso ocurrió el 18 de octubre, al finalizar el partido entre San Lorenzo de San Carlos —club al que pertenece el agresor— y Central Molino, momento en el que el futbolista atacó al árbitro tras el pitazo final.
