Un hombre de 23 años fue condenado a seis años de penitenciaría luego de ser vinculado a tres delitos cometidos entre el 17 y el 18 de agosto en Piriápolis y Pan de Azúcar.
El primer hecho ocurrió el 17 de agosto, en Piriápolis, y correspondió a un hurto en el interior de un vehículo.
Al día siguiente, próximo a las 21:00 horas, dos hombres intentaron rapiñar un almacén ubicado en calle Félix de Lizarza, en Pan de Azúcar. Según la denuncia, ingresaron al comercio y, mediante amenazas verbales, exigieron dinero. Uno de ellos portaba un cuchillo.
Cuando intentaban llevarse la caja registradora, esta cayó al piso, por lo que los individuos huyeron sin concretar la rapiña.
Sobre las 23:30 horas del mismo día, el conductor de un ómnibus interurbano denunció haber sido víctima de una rapiña en calle General Fructuoso Rivera, en la misma localidad.
Según relató a la Policía, dos hombres le hicieron señas en una parada y, al subir al ómnibus, uno de ellos le colocó un cuchillo en el cuello mientras el otro lo amenazaba verbalmente. Los delincuentes huyeron hacia unas viviendas abandonadas y se llevaron 1.500 pesos.
Tras las comunicaciones recibidas, efectivos del Área de Investigaciones de la Zona Operacional I iniciaron las actuaciones para identificar a los responsables, con apoyo del Área de Analítica del Centro de Comando Unificado.
La investigación permitió identificar a Luciano Hernán Vera Olivera, de 23 años, poseedor de antecedentes, y establecer un domicilio de interés.
El 19 de agosto, los investigadores concurrieron a la vivienda, donde incautaron las prendas utilizadas para cometer el delito y detuvieron al sospechoso. Además, el hombre fue vinculado al hurto ocurrido el 17 de agosto en Piriápolis.
Tras las actuaciones dispuestas por la Fiscalía Letrada de 1.er Turno, el detenido fue conducido a la sede judicial.
El 20 de agosto, luego de la audiencia correspondiente, Vera fue trasladado al Juzgado Letrado de 11.er Turno, donde fue condenado como autor penalmente responsable de un delito de hurto especialmente agravado y dos delitos de rapiña agravadas, una de ellas en grado de tentativa, todos en régimen de reiteración real.
La pena impuesta fue de seis años de penitenciaría, con descuento de la detención sufrida.
