La Junta Departamental de Maldonado reconoció a Virginia Ferretti por sus diez años de trabajo social en el departamento, luego de que recibiera el premio Amanda Arrora, distinción que la convirtió en la primera mujer afrodescendiente de Maldonado en obtener este reconocimiento nacional.
Ferretti, quien vive en el departamento desde hace 33 años, contó que es una adicta en recuperación, con 30 años de consumo de drogas y que lleva diez años en recuperación. Relató que hizo su proceso de recuperación en la Dirección de Adicciones de Maldonado, donde luego fue becada para formarse como operadora terapéutica y consejera.
“Este departamento me devolvió la vida”, afirmó, y agregó que decidió devolver al departamento todo lo que recibió a través de su trabajo social, que definió como “propósito de vida” más que como vocación de servicio.
Entre sus actividades actuales, Ferretti es referente del departamento de Maldonado en la Red de Mujeres Afro del Interior, que nuclea a mujeres de 16 de los 19 departamentos del país que se destacan en distintos ámbitos sociales, culturales y profesionales.
En 2024 impulsó el proyecto Vento Afro y, el año pasado, organizó el primer encuentro de mujeres afrodescendientes en la alcaldía de Punta del Este. Este año, los días 10 y 11 de octubre, se realizará el segundo encuentro, con el apoyo de esa alcaldía, que incluirá cuatro talleres sobre el origen del turbante, la historia del trenzado y racismo y educación, con la participación de 20 mujeres de distintas partes de Uruguay.
También integra Puente de Esperanza, un grupo que atiende a familiares de personas con adicciones los martes de 17 a 19 horas en el comunal Odizzio, y participó, junto a una compañera de nombre Safira, en la creación de la primera Mesa Afro del departamento, impulsada con el apoyo de la Dirección de Género y, actualmente, de la Dirección de Convivencia Ciudadana. Ya se realizaron dos encuentros de esta mesa —en Cultura y en La Capuera— y un tercero está previsto para el 9 de octubre en San Carlos.
Ferretti remarcó que todas sus actividades las realiza de forma honoraria y sin fines de lucro, y agradeció el respaldo constante de la Intendencia de Maldonado a lo largo de estos años. También dedicó palabras a su familia, en particular a sus dos hijos, de 35 y 21 años, y señaló el cambio en la relación con ellos: “Pasé de que mis hijos me dijeran qué vergüenza me das, a mamá estoy orgullosa”.
