La percepción de los uruguayos sobre la situación económica del país se deterioró de forma marcada en los últimos meses. Según la última encuesta nacional de la consultora Cifra, el 49% considera que la situación económica actual es mala, un aumento significativo respecto al 31% registrado en enero.
El estudio señala que este es el nivel de percepción negativa más alto desde 2019 y refleja una marcada diferencia según el voto de octubre de 2024. Entre los votantes del Frente Amplio, el 25% considera que la situación es buena, cerca de cuatro de cada diez la califican como ni buena ni mala y una proporción similar la considera mala. En el resto del electorado predomina una visión más negativa.
La consultora indicó que, aunque los indicadores macroeconómicos oficiales no muestran un panorama tan desfavorable, existen otros factores que influyen en la percepción de la ciudadanía sobre la economía.
La comparación con un año atrás también evidencia un escenario pesimista. Solo uno de cada diez uruguayos considera que la situación económica es mejor que hace doce meses. Entre los votantes del Frente Amplio, uno de cada cuatro cree que hubo una mejora.
Las expectativas para el próximo año tampoco son alentadoras. El 40% de los encuestados cree que la situación económica empeorará, el 21% estima que mejorará y el 34% considera que permanecerá igual. Cifra destacó que el grupo de quienes prevén un deterioro “casi se duplicó en tres meses”, mientras que quienes esperan una mejora disminuyeron en un tercio.
La consultora sostuvo que este escenario representa un desafío para cualquier gobierno y un factor relevante al momento de definir el voto. Además, señaló el contraste entre la percepción ciudadana y los indicadores oficiales, que muestran una inflación inferior al 4%, un desempleo por debajo del 8% y crecimiento del salario real, aunque solo el 18% de los uruguayos considera buena la situación económica.
Entre las causas de esta diferencia, el informe identifica al costo de vida como el principal factor que incide en la evaluación de la población. También menciona la persistencia de la informalidad laboral como otro elemento que influye en la percepción económica.
Finalmente, Cifra relacionó estos resultados con la discusión parlamentaria de la Rendición de Cuentas. Según el informe, la aprobación de las partidas previstas y la implementación de políticas que mejoren la calidad de vida serán determinantes para recuperar la confianza de la ciudadanía. Asimismo, advirtió que un clima de pesimismo puede afectar el consumo y convertirse en un obstáculo para la recuperación de la actividad económica.
