El edil colorado señaló que la oposición al proyecto responde a la existencia de un plan de ordenamiento territorial de Piriápolis que está a estudio. Sostuvo que su partido no está en contra de la inversión ni de la generación de empleo, pero cuestionó las excepciones urbanísticas y planteó la necesidad de preservar el desarrollo de la ciudad.
La aprobación de un proyecto de urbanización para Piriápolis en la Junta Departamental, que contó únicamente con los votos del Partido Nacional, generó posiciones diferentes entre las bancadas. El Frente Amplio fundamentó su rechazo, mientras que el Partido Colorado no explicó públicamente los motivos de su voto negativo durante la sesión.
El edil titular de la banca colorada, Eduardo Elínger, se refirió al tema durante una entrevista en el programa Radio Con Todos de RBC y explicó las razones de la posición de su partido.
Elínger aclaró que el Partido Colorado estuvo presente en la sesión y votó en contra del proyecto, aunque él no concurrió por un compromiso familiar. También señaló que sus compañeros no fundamentaron el voto, por lo que la posición de la bancada pasó prácticamente desapercibida.
Al explicar los motivos del rechazo, indicó que la iniciativa estaba vinculada a la construcción de un grupo de viviendas en Piriápolis y contemplaba una serie de excepciones urbanísticas.
«Nosotros no lo acompañamos porque hay un plan a estudio, un plan de ordenamiento de todo lo que tiene que ver con Piriápolis y, fundamentalmente, con todo lo que es el suelo o la tierra», expresó.
El edil sostuvo que el Partido Colorado mantiene una posición contraria a la aprobación de excepciones y afirmó que ese criterio ha sido planteado desde el comienzo del actual período de trabajo en la Junta Departamental, tanto en las instancias de comisión como ante el intendente.
«Las excepciones, en los últimos años, se transformaron en norma», afirmó.
Elínger también señaló que su partido pretende preservar el desarrollo urbanístico de Piriápolis y evitar que se repitan situaciones que, a su entender, se produjeron en Punta del Este y Maldonado.
En ese sentido, aclaró que la postura no implica estar en contra de las inversiones, el desarrollo o la generación de fuentes de trabajo.
«No es que estemos en contra de la inversión ni del desarrollo ni de las fuentes de trabajo. Las defendemos, las apoyamos, pero dentro de un contexto que naturalmente no perjudique a las próximas generaciones», sostuvo.
Finalmente, reiteró que el plan de ordenamiento territorial de Piriápolis se encuentra a estudio y que, mientras se trabaja en establecer normas para regular el crecimiento urbano, su partido no acompañará proyectos de esta magnitud que requieran excepciones.
