Durante la sesión ordinaria de la Junta Departamental de Maldonado del 2 de junio, la edila Tatiana Prieto (FA) realizó una exposición titulada *“Contaminación lumínica en el marco del Día Mundial del Medio Ambiente”*, en la que alertó sobre los impactos ambientales, sociales y económicos derivados del uso excesivo o inadecuado de la iluminación artificial.
La edila señaló que la contaminación lumínica suele pasar desapercibida porque no genera residuos visibles ni ocupa habitualmente la agenda pública, aunque afirmó que está presente cada noche en ciudades, costas y espacios naturales.
Prieto sostuvo que el crecimiento urbano, el desarrollo turístico y la expansión de la iluminación artificial han provocado un aumento de este fenómeno en Maldonado. Asimismo, indicó que una iluminación mal diseñada no necesariamente aporta mayor seguridad y puede generar consecuencias ambientales relevantes.
Durante su exposición, explicó que la contaminación lumínica se produce cuando la luz artificial se dirige hacia lugares donde no es necesaria, cuando es demasiado intensa o cuando permanece encendida sin necesidad. Entre sus efectos, mencionó la dificultad para observar el cielo nocturno y las alteraciones que provoca en los ciclos biológicos de distintas especies.
La edila destacó que las aves migratorias pueden desorientarse por la iluminación artificial, mientras que insectos polinizadores nocturnos resultan especialmente afectados al ser atraídos por las luminarias. También señaló impactos sobre los murciélagos y sobre especies que habitan en zonas costeras.
En relación con la salud humana, afirmó que diversos estudios vinculan la exposición excesiva a la luz durante la noche con alteraciones del sueño, cambios en la producción de melatonina y trastornos de los ritmos biológicos.
Prieto también hizo referencia al costo económico de la contaminación lumínica, al señalar que la energía desperdiciada en iluminar zonas innecesarias representa un gasto para organismos públicos y privados.
Como posibles medidas de mitigación, propuso el uso de luminarias orientadas hacia abajo, la reducción de la intensidad lumínica donde sea posible, la incorporación de tecnologías inteligentes para regular la iluminación, la utilización de luces cálidas y la realización de campañas de sensibilización dirigidas a vecinos, empresas y organismos públicos.
Finalmente, expresó que Maldonado tiene la oportunidad de avanzar hacia un modelo de iluminación más eficiente y responsable, promoviendo políticas públicas que contribuyan a la protección ambiental y al uso eficiente de la energía.
Al concluir su exposición, solicitó que sus palabras fueran remitidas a la Comisión de Ambiente de la Junta Departamental, a la Dirección de Ambiente de la Intendencia de Maldonado, a la Comisión de Ambiente del Congreso Nacional de Ediles y a la prensa. Los destinos fueron aprobados por unanimidad.
