El intendente, que recibe al empresario Giuseppe Cipriani esta tarde, opinó que de la reunión espera escuchar y tener la información “bien clara”.
Agregó que es un negocio entre privados donde el Estado tiene que escuchar primero.
Consultado en rueda de prensa sobre el tema, Miguel Abella agregó que se trata de una inversión muy grande que “no va a quedar en la nada”.
Señaló que es un tema entre particulares y empresas en el cual no solo la intendencia, sino el gobierno nacional, que es quien otorga los permisos para operar, deben tratar de mediar de alguna manera.
Para el jefe comunal el hecho de que haya dos grandes motores, por un lado, Cipriani y por el otro el grupo Fasano, que recientemente adquirió Enjoy, es muy importante para el departamento y para el país.
Abella espera que la situación se destrabe, y si no es para este verano, será el que viene en el cual el ex San Rafael abrirá sus puertas.
